Relaccionados...

El Colegio de Veterinarios de Madrid y la Asociación Nacional de Veterinarios Especialistas en Medicina Bovina, (ANEMBE), defienden la profesión veterinaria ante las críticas al control alimentario español

Lunes, 28 de noviembre de 2011

Como ya ocurrió hace unos meses, la actualidad informativa referente al caso Contador ha vuelto a poner en tela de juicio la calidad de los controles e inspecciones que se realizan en nuestro país, en concreto en lo que se refiere a la carne de vacuno, algo completamente intolerable en opinión del Colegio de Veterinarios de Madrid quien garantiza la calidad de los servicios prestados por los profesionales veterinarios.

El pasado 22 de noviembre, en la edición digital de EL PAÍS podía leerse el siguiente titular: "No se controla el 99 % del vacuno consumido", en referencia a declaraciones de uno de los testigos de la defensa de Alberto Contador, la bioestadista británica Sehila Bird quien afirmaba que "sólo son sometidas a control 900 reses de cada millón sacrificado y se puede afirmar que el 99 % de la carne consumida en España no ha sido controlada". Esta afirmación no concuerda con el hecho cierto de que en España los animales se someten a un control veterinario inicialmente en las explotaciones ganaderas donde los vacunos son identificados individualmente mediante el "Documento de Identificación Bovina" junto a la documentación sanitaria necesaria.

A su vez todas las explotaciones de ganado vacuno están registradas mediante un Libro de Registro que se encuentra en las mismas. En la explotación es obligatorio, asimismo, llevar un registro con los tratamientos veterinarios a los que se someten los animales, que debe ser supervisado por el veterinario responsable de la explotación y en el que se anotan los productos terapéuticos aplicados a cada animal y el tiempo de espera obligatorio antes de su salida a matadero.

A su vez los veterinarios oficiales realizan en los mataderos inspecciones de todos los animales antes y después del sacrificio, y además mediante métodos de muestreo y análisis acreditado, se efectúan controles para detectar la posible presencia de sustancias no autorizadas, antibióticos, zoonosis, otras enfermedades, etc. en animales vivos, piensos y alimentos.

Por otro lado, España ha sido un "exportador" hacia el Reino Unido de numerosos veterinarios para su actividad profesional en el ámbito del Control y la Seguridad Alimentaria a raíz del problema surgido por la crisis de las "vacas locas", los cuales han sido contratados por su profesionalidad y adecuada formación para realizar este tipo de trabajo.

Luís Miguel Cebrián, Presidente de la Asociación Nacional de Veterinarios especialistas en medicina bovina (ANEMBE) en su momento envió una carta abierta a los medios en la que se dirigía a Alberto Contador donde le recriminaba haber puesto en sospecha a todo un sector y a uno de los sistemas de control, el de la seguridad alimentaria, para poner a salvo su carrera profesional sin aportar prueba alguna. Cebrián le hacía responsable del daño que ha hecho al sector del ganado vacuno de cebo de España, que lleva muchos años invirtiendo trabajo y dinero en garantizar la seguridad, calidad y trazabilidad de sus productos.

Contador afirmó que - "en España todos los años se producen detenciones a ganaderos por engordar ilegalmente ganado con clembuterol"- cuando, en el último año, en las 14.179 analíticas realizadas en España por el Programa Nacional de Investigación de Residuos no se ha detectado un solo caso y de los 286.748 análisis realizados en Europa en 2008 solamente se detectó un caso en Italia.

En este momento en el que, a raíz del juicio contra Contador, salen a la luz multitud de informaciones a este respecto, el Colegio de Veterinarios de Madrid (ICOVM) quiere poner en conocimiento de la opinión pública que, detrás de cada alimento que se consume está el trabajo de muchos veterinarios.

Desde el ICOVM junto con ANEMBE, queremos transmitir a los ciudadanos el mensaje de que pueden estar seguros de que la carne que consumen ha sido sometida a todos los controles que exige la estricta normativa comunitaria al respecto.

Lamentamos profundamente que el Sr. Contador se defienda de las acusaciones contra su persona, a costa de poner bajo sospecha a todo un sector del que viven 150.000 familias en España, cargando al final éstas con la penitencia de un pecado que no han cometido.